Incendio en catedral de Notre Dame ocurre en medio de ambiente de vandalismo y profanación de iglesias católicas francesas

Mientras el mundo observaba horrorizado este lunes la histórica Catedral de Notre Dame de París, en llamas, el incendio es solo el último de una serie de incidentes que han dejado a las redes sociales inundadas en imágenes de iglesias muy dañadas.

Francia ha sido golpeada con una serie de incendios en las iglesias católicas, algunos de los cuales ocurrieron junto con la profanación de objetos sagrados y actos de vandalismo. Si bien, el incendio en Notre Dame parece ser un accidente relacionado con las renovaciones de la iglesia, la imagen de la famosa aguja envuelta en llamas es un duro golpe para la Francia, profunda e históricamente católica, que ha visto tambalearse su religión por escándalos devastadores, encubrimientos y ataques.

Aunque Notre Dame es sin duda el hito más conocido que se ha visto afectado, la segunda iglesia más grande de París, Saint-Sulpice, estalló en llamas brevemente el 17 de marzo, dañando las puertas y las vitrinas al exterior del edificio. La policía luego informó que el incidente no había sido un accidente.

“Las imágenes de las llamas en la iglesia deSaint-Sulpice este fin de semana son un ejemplo más de la violencia cometida contra los católicos”, dijeron Philippe Gosselin y Annie Genevard de la Asamblea Nacional de Francia, vinculando el incidente con una tendencia más amplia de ataques a lugares de culto católicos.

Febrero vio una serie de tales ataques en Francia. En uno de ellos, una cruz de excrementos humanos fue manchada en la pared de Notre Dame des Enfants en Nimes, los vándalos también saquearon la iglesia y esparcieron las obleas consagradas en la basura.

El mismo mes, el altar en la catedral de Saint-Alain en Lavaur fue incendiado, mientras que las estatuas y cruces fueron destrozadas en todo el local. Dos adolescentes fueron arrestados más tarde en relación con el incidente.

En otro incidente ocurrido el 4 de febrero, una estatua de la Virgen María fue encontrada destrozada en el suelo en la iglesia católica de San Nicolás en Houilles, Yvelines. Pocos días después, la Eucaristía fue arrojada contra el suelo y la tela del altar manchada con lodo en la Iglesia de Notre Dame de Dijon.

Los ataques se producen en un momento en el cual la Iglesia está sufriendo por la simpatía, envuelta en escándalos de abuso sexual infantil que han dejado incluso al Papa declarando “batalla frontal” contra crímenes cometidos por clérigos.

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