México invita a Rusia a participar en ambiciosos proyectos de infraestructura

El Tren Maya, que sacará del abandono el sureste de México, y el Corredor Transístmico, que conectará las dos costas del país y lo convertirá en una de las arterias comerciales más importantes del planeta. Son los proyectos ferroviarios más ambiciosos del presidente López Obrador. La participación de Rusia en los mismos es bienvenida.

La invitación al empresariado ruso fue realizada por la embajadora de la nación azteca ante el Kremlin, Norma Pensado, quien asistió en Moscú a la instauración del comité empresarial Rusia-México, un formato que se creó en 2006, pero que permanecía dormido en los últimos años.

Lo que lo hizo despertar es la propia dinámica de la relación económica, según se deprende de las palabras de la diplomática, quien comunicó que “en 2018, el comercio bilateral ascendió a cerca de 3.000 millones de dólares, lo que representó un crecimiento de casi el 19% respecto al año anterior”.

De acuerdo a la embajadora, México exporta a Rusia “vehículos y autopartes, aparatos telefónicos, aparatos médicos, matas de cobre”. Y lo que le compra son “productos de hierro, acero, aviones, trigo, caucho, fertilizantes, entre otros”.

Al calificar al “panorama” del comercio bilateral como “muy positivo”, Norma Pensado enfatizó, sin embargo, que “los números absolutos” dejan en evidencia que “todavía existe mucho potencial por explotar”. En es en este contexto en que citó los proyectos del Tren Maya y el Corredor Transístmico, que “van a significar grandes oportunidades para empresas de muy diversos sectores”.

Entre los “nichos a explorar” entre ambas naciones mencionó “sectores como energético, electro-electrónico, metalúrgico, construcción de maquinaria, química, farmacéutica”, entre muchos otros.

Fue en la sede de la Cámara de Comercio e Industria de Rusia donde se relanzó el funcionamiento del comité empresarial Rusia-México, asistiendo al acto funcionarios y representantes de una veintena de empresas del gigante euroasiático.

De forma unánime, se eligió como su presidente a Yuri Sliusar, quien encabeza la Corporación Unida de Industria Aeronáutica, gigante estatal ruso. Dijo en declaraciones exclusivas a Radio Sputnik que se plantea nutrir la relación bilateral de un fuerte contenido tecnológico.

“Se trata no solamente de impulsar la compraventa de productos de alta tecnología, sino también de lanzar un producto conjunto en este sentido. Es algo que implica ir más allá de estrechar los vínculos empresariales y requiere afianzar la cooperación entre instituciones educativas, entre otras áreas”, indicó.

Yuri Sliusar señaló, además, que se va a empeñar en aumentar la presencia del material de vuelo ruso en el mercado de México, país que ya adquirió 22 aviones rusos Sukhoi Superjet-100.

El director del departamento de Asia, África y Latinoamérica del Ministerio de Industria y Comercio de Rusia, Serguéi Nósov, coincidió en que Rusia y México deben aprovechar al máximo el potencial de la relación bilateral, al indicar que la misma quizás atraviese hoy su mejor momento histórico.

“Nuestro intercambio comercial no deja de crecer en los últimos 4 años, convirtiéndose México en nuestro segundo socio en América Latina después de Brasil”, constató.

Por su parte, Artiom Maljasián, responsable para América, África y Australia del Ministerio de Agricultura de Rusia, comunicó que el intercambio ruso-mexicano de productos del sector alimentario se duplicó en 2018, llegando a representar un 10% del total del comercio bilateral.

“En lo que trabajamos ahora es en eliminar las barreras existentes para facilitar una mayor apertura mutua de nuestros mercados”, declaró.

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